El planeta está conformado en su mayoría de agua, y más del 70 % de la superficie del globo está cubierta por los océanos, por lo que estos tienen un papel fundamental.
Los mares ralentizan los efectos del calentamiento global, ya que almacenan más del 90 % del calor adicional que contiene la Tierra como consecuencia de las emisiones de carbono generadas por la actividad humana. Sin embargo, la rapidez con la que aumentan las emisiones de carbono han afectado la acidez del agua de una manera preocupante.

Los océanos siempre han absorbido dióxido de carbono, pero hace ya algunos cientos de años, a partir de la revolución industrial, absorben 30 % del exceso de dióxido de carbono que añaden los humanos. Esto es beneficioso para la atmósfera porque ayuda a enfriar el ambiente, pero perjudicial para los ecosistemas marinos al romper con el equilibrio existente.

El pH promedio del mar es de 8,1. Si consideramos que un pH de 7, como el del agua pura, es neutro, podemos decir que el agua del mar se ha mantenido ligeramente básica. Ahora, con todos los cambios mencionados, los científicos prevén que el pH del agua de los océanos podría descender a 7,8, lo que significa un aumento importante de acidez.

Aunque los números lo hacen ver como un cambio pequeño, se calcula que la última vez que el pH del océano era tan bajo, fue hace unos 14 o 17 millones de años, cuando la atmósfera y los ecosistemas terrestres no tenían mucho que ver con los de ahora.
Si bien todos los animales son afectados por estos cambios en la acidez del mar, las especies más vulnerables ante estos cambios son aquellas que cuentan con estructuras hechas de carbonato de calcio, como los moluscos, crustáceos y corales entre otros, ya que se debilitan de forma similar a cuando la lluvia ácida corroe las gárgolas de piedra y las piedras calizas, porque a medida que aumenta la acidez, menor es la disponibilidad de carbonato de calcio, lo que impide el fortalecimiento y desarrollo de las estructuras que estas especies necesitan para protegerse y crecer.

Además de esto, estas alteraciones también modifican los procesos metabólicos en los animales, desde la respiración, la alimentación hasta la reproducción e incluso puede llegar a bloquear los neurotransmisores de algunas especies. El efecto dominó que se desencadena a partir de este cambio en la acidez del mar por el desbalance en las cadenas alimenticias también afecta a los seres humanos, quienes dependen del mar para su subsistencia.
Fuentes:
https://www.codicemx.org/blog-interior/la-acidificacion-de-los-oceanos
