¿La esperanza de vida se reduce por la contaminación?

La esperanza de vida es un cálculo que define los años que se espera que viva una persona. Según la estimación del INEGI, el promedio general de esperanza de vida en México en 2019 fue de 75 años. 

La esperanza de vida está determinada por distintos factores, por lo que cambia dependiendo de cada persona, género, edad, nacionalidad, localización geográfica, etc. Por ejemplo, un niño que nace en la República de África Central tiene una esperanza de vida de 50 años, mientras que una niña que nace en Singapur tiene una esperanza de vida de 87 años.

Contaminación extrema en Delhi, India 2019.

La esperanza de vida es un buen punto de referencia para conocer la salud de las poblaciones, a mayor esperanza de vida se puede presumir que existe un mayor acceso a servicios médicos y a estilos de vida saludables. Esto incluye la posibilidad de vivir en ciudades o lugares que hayan logrado reducir las emisiones de carbono y contaminantes del aire tóxicos para la salud. 

Según el Informe del Estado Global del Aire de 2019, la contaminación del aire redujo la esperanza de vida en 1 años 8 meses a nivel global. Diversos expertos han logrado determinar qué tanto afecta a la salud y esperanza de vida tener contacto con diversas sustancias que se encuentran en el ambiente como las partículas en suspensión (PM) y el ozono.

Lugares más afectados por las partículas contaminantes

El contacto con diversas partículas de químicos que se encuentran en suspensión en el aire de las ciudades contaminadas, es un de los factores que más gravemente afectan a la expectativa de vida, a mayor cantidad de PM, mayor es la reducción de esperanza de vida.

Estas partículas llegan a restar 1 año 7 meses de vida, mientras que el tabaquismo llega a restar 1 año 10 meses.

Otro factor que afecta la esperanza de vida es la contaminación de la quema de combustibles para uso diario, como la gasolina y el carbón.

Los datos y estadísticas acerca de la esperanza de vida son testigos de la desigualdad que existe entre las personas que viven en países marginados y aquellos considerados como desarrollados.  Son un claro reflejo de que las prácticas de consumo e industrialización que dañan al medio ambiente son las mismas que generan pobreza y falta de salud. 

@PENSEMOSVERDE

Fuentes:

STATE OF GLOBAL AIR (2019)

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